domingo, 24 de marzo de 2013

Cada veinticuatro de marzo

Cada veinticuatro de marzo
necesito volver a mi hogar
y que las baldosas, los muros y los verdes
que me vieron crecer y doler
me vuelvan a hablar en susurros.
Que la mirada de mi abuela
vuelva a ampararme
con su sonrisa que nunca se volvió agria.
volver a escuchar a mi madre
-no ya esos llantos que me despertaban aquellas noches, no-,
sino su voz que desarma
hechos, relatos y vivencias
que ella custodia
en su memoria.
Volver a pasar las yemas de mis dedos
por esos cartones ya ajados,
que guardan una música que hace tanto tiempo conocí
y que aún canta en mí.
Cada veinticuatro de marzo
necesito volver a mi hogar
y nutrir mi raíz
en ese magma que se cocina
con el dolor y el gozo compartidos.

miércoles, 6 de marzo de 2013

Aunque


















Aunque

Todo será a su debido tiempo.
Un tiempo que es el
no-tiempo
detenido se siente,
él.

Tiempo
en espera
en latencia
en suspensión

Cuál es el tiempo de transformación/sanación
de cada herida?

Sólo ella lo sabe.

Le hablo, le pregunto:

-Herida mía
¿cuándo pasará el tiempo de doler?

- Sshh, responde
- Todo será a su debido tiempo,

-¿Me cantás?








con la valiosa colaboración de Pablo Casals en voz y guitarra. Gracias Pablo!