No es difícil estar en el mundo.
No es difícil salir cada mañana,
dejar la puerta de la casa,
darle la espalda.
Lo difícil es salir entera.
Lo difícil es estar segura,
certera,
que todas mis partes vienen
conmigo.
Que no quede alguna
por ahí
rezagada.
Y en el medio del día
empiece a llamar/me,
gritar/me,
aullar/me,
Que vuelva , vuelva a buscarla.
… y dónde, dónde estás,
dónde te habrás quedado, pequeña,
que no te ví?
dónde, dónde?
se me llagan los pies
si no te llevo conmigo…