Papá
Nos abrazamos dos veces,
fuerte.
Me besaste suave.
Tu mejilla blanda,
con la mía más firme,
juntas.
Dijiste esta vez:
“andaba en tantas cosas…
Si no tuve tiempo, casi,
de ocuparme de Uds. …”
Y si, papá,
cada uno hace
lo que tiene que hacer;
también, lo que puede, lo que sabe…
Aunque tu modo de no estar/estar
se nos haya quedado
grabado a fuego
en el alma.
No hay comentarios:
Publicar un comentario